Sobre Nosotros
El Refugio de Esperanza en Pucallpa, Perú, fue fundada en 1987 por el Pastor Víctor Manuel Lora Izquiero, junto a su esposa, Ana Mendoza López. Debido a que el Pastor Víctor tiene un discapacidad físico después de haber sufrido de poliomelitis durante su infancia, entiende las necesidades únicas de las personas con discapacidad. Él se inspiró en crear un lugar para personas como él, donde se ayudara a los discapacitados en su desarrollo personal, se educaran para aprender una profesión, y conocieran el amor de Dios. Pastor Víctor y su esposa Ana, quiénes se muestran en la foto a continuación, describen sus inicios con El Refugio de Esperanza.
Empezamos en muy humildes circunstancias, yo, mi esposa Ana y seis de nuestros amigos que también se vieron afectados por la poliomielitis y compartíamos una visión común para ayudar a los demás. No teníamos dinero, pero creíamos en Dios. Vivíamos en tiendas de campaña, de la plantación y cultivo de maíz y yuca. No teníamos agua, ni baño ni luz. Sin embargo, ese primer año tuvimos seis estudiantes que querían aprender a hacer algo ... Gracias a los milagros y generosas donaciones de las personas que veian lo que estábamos haciendo y querían ayudar fuimos comenzando. Cada año, fui a pie, en barco y en coche a través de otras ciudades y pueblos del río en busca de un mayor número de jóvenes con discapacidad que desearan trabajar, y los llevaba a El Refugio.-Pastor Victor Izquierdo
Nuestro objetivo era que cada estudiante fuera económicamente activo e independiente. Queríamos enseñarles un oficio para que pudieran trabajar y ganar su propio dinero y comprar su propia comida, y no fueran dependientes de otros. Inicialmente, les enseñábamos reparación de calzado, costura, electrónica. Poco a poco fuimos creciendo hasta darnos cuenta de que necesitábamos un programa para los niños que eran demasiado jóvenes para la formación profesional. Así, hemos creado una escuela primaria. En un principio, la escuela primaria era sólo para niños con discapacidades. Sin embargo, pronto los hermanos y amigos de los niños con discapacidad también quiso asistir. Hoy en día, hay niños con discapacidad y los niños normales que aprenden juntos. La integración de las personas con capacidades diferentes ha creado una comunidad especial.- Ana Mendoza Lopez


